miércoles, 19 de septiembre de 2007

Under My Umbrella



Cuando cierro mis ojos
Puedo ver por millas
Hay comodidad en mi oscura escena
Y caos en las islas
Estos no son tus ojos
Y estos ojos no son
El color que
Podía minimizar mi dolor
Ahora no estaba alrededor
Cuando esos ojos tuyos
Decidieron
Nunca elegir arrodillarse antes
De que el sol pudiera tocar el mar

Cuando cierro mis ojos
Recuerdo porqué sonrío
Bajo mi paraguas
He logrado el exilio

Estos no son tus ojos
Y estos ojos no son
El color que
Podía minimizar mi dolor
Ahora no estaba alrededor
Cuando esos ojos tuyos
Decidieron
Nunca elegir arrodillarse antes
De que el sol pudiera tocar el mar

Si esto es correcto
Preferiría estar equivocado
Si esta es una vista
Preferiría estar ciego

Estos no son tus ojos
Y estos ojos no son
El color que
Podía minimizar mi dolor
Ahora no estaba alrededor
Cuando esos ojos tuyos
Decidieron
Nunca elegir arrodillarse antes
De que el sol pudiera tocar el mar

Si esto es correcto
Preferiría estar equivocado
Si esta es una vista
Preferiría estar ciego

martes, 28 de agosto de 2007


Tal vez no tengo las palabras precisas para completar cada fragmento que deseo comenzar, debe ser porque aun no asimilo, no lo entiendo ni quiero hacerlo tampoco. Prefiero seguir inmune por un buen tiempo más, no lo niego, temo, ha despertar y darme cuenta que no era otra historia más, ningún cuento que pueda borrar, no lo entiendo, creo saberlo, pero no se, las palabras rozan con la piel, mis manos se llenan de vergüenza, pero tarde para todo esto ya era.


Sábanas de telas vacías, intactas sábanas de arcilla
Quedaron destendidas en frente mío como su cuerpo una vez las dejó
Los cinco horizontes rodeando su alma
Como la tierra al sol
Ahora el aire que saboreé y respiré ha cambiado
Oh, y lo que le enseñé fue todo
Oh, sé que me dio todo lo que llevaba
Y ahora mis ásperas manos se sacuden entre las nubes
¿De qué fue todo?
Oh, las fotos todas se han ennegrecido, tatuaron todas las cosas...

Salgo a dar un paseo
Estoy rodeado de chicos jugando
Puedo sentir su alegría, entonces ¿porque me marchito?
Oh, y los pensamientos pervertidos que giran en mi cabeza
Estoy girando, oh, estoy girando
Cuan rápido puede el sol esconderse
Y ahora mis ásperas manos se sumergen en vidrios rotos
¿De qué fue todo?
Oh, las fotos todas se han ennegrecido, tatuaron todas las cosas...
Todo el amor se volvió malo, ennegreció mi mundo
Tatúo todo lo que veo, todo lo que soy, todo lo que seré...

Se que algún día tendrás una hermosa vida,
Se que serás una estrella en el cielo
de algún otro, pero porqué
Pero porqué no podés ser, ¿no podés ser mía?

viernes, 17 de agosto de 2007

Retrato perdido de una mujer


Buscaba su cara, mientras lentamente con sus manos frotaba sus ojos para al fin poder abrirlos, espero unos segundos y decidió despertar de una buena vez, bajo suavemente de su cama, con sus pies descalzos sintió el frió de la mañana brumosa.
Camino por el pasillo, se amarro el pelo y se puso junto a su ventana, solo observo.
Camino nuevamente y despabiló su cara con un poco de agua fresca, con sus manos resecas comenzó a desvestirse lentamente, con rabia, con resignación, abrió la llave y sin importarle siquiera un poco dejo que el agua fría congelara su vientre, su busto, sus piernas y su rostro. Se quedo allí un buen rato, la noción del tiempo hace mucho ya la había perdido.
Cuando al fin cerro la llave, deslizo por su cuerpo húmedo la toalla, mientras sus movimientos se filtraban con su respiración sutil, limpio con su mano el espejo empañado y por primera vez se observo, sus ojos cansados miraban con cierto miedo al extraño frente a ellos, sus labios rotos no lograban conciliar el dolor, su mano toco con temor sus mejillas, y la resequedad casi absorbió las últimas gotas de agua que quedaban.
Se vistió, quito el pelo de su rostro y lo amarro, tomo el labial y lo apretó fuertemente contra sus labios mientras comenzó a dibujar su figura, se volvió a observar, delineo sus ojos con rabia, polvoreo sus mejillas y el azahar penetro su cuerpo…

Hay veces en las que dice la verdad, ni sus oídos pueden ya contemplar.

jueves, 16 de agosto de 2007

¿cómo fue?


Si pudiese correr y gritarte: “Quédate conmigo, no te vayas, quédate con la niña imaginaria que no conoces” ¿Crees qué no lo haría?, incluso más, te abrazaría con fuerzas y pediría escuchar tu voz por primera vez, y caminar quizás junto a la orilla del mar, observando como las olas se rompen en las rocas.

Pediría un beso tuyo, luego marcharía para evitar más gritos inmunes, nadie vive de utopías. Te aburriste de esperar ilusiones y de amasar solo palabras, te entiendo, aunque duela, más que eso lo sé, sé que buscarte a estas alturas es absurdo, seria simplemente hostigar. Lamento que me hubieses esperado, que nadie te hubiese advertido lo absurda e incoherente que puedo llegar a ser.

Sé también que caminar o quedarse sentada da igual, y mientras ato mis manos y corrompo mi piel, doblego mis ojos a tal sencillez, te veo sentado, observando, cauteloso, sensato.

¿Cómo invento imaginar que nunca exististe en realidad?

miércoles, 15 de agosto de 2007

Sin aliento para suponer más


Tres veces ya van, no entiendo, Carlos caminó un poco más rápido esta mañana, quería llegar bien temprano junto al pan, para que Maria se deleitara mientras lo saboreaba, tan sutilmente como siempre. El desierto nublado lo perturbo un poco, sus manos que rozaban el aire estaban pálidas, pero algo en su interior decía que esta ves era cierto, que no se volvería a equivocar como esas dos veces ya pasadas, si algo había aprendido era a hablar, estaba tan seguro ya que el invierno no marchitaría sus planes, que María caminaría con él, correría si fuese necesario, y haría lo imposible para sellar de una buena vez las cicatrices que tanto lo condenaban.

Tal vez está vez si la podría tocar, la podría besar, y quedarse junto a ella para siempre, sin temor, sin dolor, sin perezas que lo hicieran retroceder, ¿pero cómo adivinar? ¿Cómo suponer? Los intervalos eran cada vez más pequeños, cada vez más absurdos, ni Carmín, ni Paz, le habían entregado tanta seguridad, tanto apogeo a su confianza, nada más que burocracias para sus oídos sordos.

Sonó el despertador, sus ojos agotados trataban de abrirse paso ante la brumosa mañana que su nariz podía ya percibir, era catorce, y sabia todo lo que significaba ese día hace tres años atrás, hace tres decepciones ya.

martes, 14 de agosto de 2007

Tal Vez...


Recordarte no es fácil, no goza de paciencia absoluta ni mucho menos de banalidad, no roza la humildad ni juega con la tempestad, no ríe ni llora, solo me observa como quien desea devorar simplemente con la vista.
Muchas veces eso me asusta, me hace desconfiar, y ella nunca nos dijo que todo esto iba a pasar, no me advirtió, no me dijo que en realidad te amaba, y que deseaba ardientemente rozar mucho más que mis labios, penetrar mi mirada en tu alma, cubrir de suaves delicias todo lo que podía causarte daño, todo, porque tu lo eras para mi, como alguna vez yo lo fui para ti.
Sentir las mañanas descongestionadas, y robar de tus manos las caricia, todo, todo, sintiéndote tan cerca de mí.
Mis oídos son mudos, mis labios ciegos, no entiendo como mis ojos no pudieron escuchar, mi respiración se filtra hasta el último lugar envenenado con el tabaco, mis pies creen danzar, y ríen creyendo que se divierten, pero ellos no saben, no entienden. Tu ya no estas, como tantos días en los cuales no pudiste estar.

Tantas cosas quedaron solo para ti, tal vez después de todo los sueños si se hacen realidad y las paredes se ríen de nuestra piedad.